Tomar café puede hacer que vivas un poco más

Los científicos de la Universidad de Harvard han llevado a cabo una extensa investigación para la que han revisado otros tres estudios en que -en conjunto- analizaron los efectos del café durante tres décadas en las casi 300.000 personas -tanto hombres, como mujeres- que participaron. La conclusión de los científicos de Harvard es clara: el consumo moderado de café puede conseguir que nuestra vida sea un poco más larga.

Según los resultados del estudio el consumo café está asociado a tener menor riesgo de mortalidad por causas naturales y también por enfermedades cardíacas y neurológicas.

Según varios estudios, el café es una de las principales fuentes de antioxidantes”

De hecho, todo apunta a que se deba a los antioxidantes que el café aporta a nuestro cuerpo y se encargan de proteger nuestras células daño que les producen los radicales libres, uno de los motivos por los que envejecemos.

Es más, los resultados de distintos estudios -como uno de la Universidad de Oslo, otro del Consejo Superiot de Investigaciones Científicas (CSIC) y otro de la Universidad de Scranton- apuntan a que el café es una de las principales fuentes de antioxidantes en occidente.

Eso sí, según el estudio beber más cantidad no hace que los beneficios aumenten.

Vivir más y mejor.

Además de la cafeína, son varias las sustancias que estimulan el sistema nervioso que encontramos envueltas en los granos de café: la teobromina y la teofilina. También cuenta con un cuarto elemento, el ácido clorogénico, que -según un estudio realizado por el departamento de Investigación y Desarrollo de ETC- ayuda a la absorción lenta de hidratos de carbono.

Dos estudios -uno de la Universidad coreana Soonchunhyang y otro de la Universidad japonesa Ehime- han determinado que su componente estrella, la cafeína, envía señales directas a las células para ordenarles que rompan la grasa.

La cafeína también aumenta los niveles de adrenalina en nuestra sangre, según una investigación de la Universidad Estatal Ball.Esta hormona viaja a través de la sangre hasta los tejidos adiposos, donde se encarga de enviar la señal de que se rompan la grasa corporal y se libere y se convierta en combustible para que el cuerpo pueda quemarla.

Autor: Manuela Sanoja

Fuente: Lavanguardia.com